lunes, 15 de noviembre de 2010

Noches de padre

Se acaban los días de madre y comienzan las noches de padre. Noches de silencio deseado, sonrisa buscada y sueño incierto. Sagrario vuelve al trabajo y Pablo se queda a mi cargo durante las horas más silenciosas del día. Tocará acurrucar, arropar, querer dormir y despertar. Tocará madrugar más y volver al trabajo pensando en la noche siguiente. Noches de padre, días de adulto. Parece que sí, que he crecido.

viernes, 5 de noviembre de 2010

No se puede estar más harto

Me dijo ayer mi hermano que hay gente que trabaja poco y desarrolla mucho y los hay, por el contrario, que trabajan mucho tiempo y no desarrollan apenas nada. A mí me ha tocado uno de estos últimos, y si le añadimos que, además, es capaz de entretenerse con el vuelo de una mosca, sale una fórmula de cabreo que mejor no pienso empezar a calcular. Sigo estando muy quemao.

Y es que, por mucho que me digan (que no me lo dicen), que pueda llegar a ser normal, yo no veo ni un ápice de normalidad eso de salir de trabajar a las dos de la mañana ¡Qué locura, por Dios! ¡Y qué hartura! Y lo peor es lo que queda por delante, porque aún hay candela en el brasero.

lunes, 25 de octubre de 2010

Quemao

Imaginad que os putean mucho. Imaginad, por ejemplo, que os mandan a trabajar a setenta kilómetros de vuestra casa. Imaginad que tenéis que aguantar todos los días a un niñato de ideas propias y universales al que la vida le ha venido de cara (no digo que a mi no me haya venido, pero al menos me enseñaron a respetar) que gana como unos mil euros más que tú al mes. Total, una nimiez. Imaginad que has discutido con tu jefe administrativo por pedir un suplemento por transporte que te cubra los gastos del gasoil (no hablamos ya de los del coche porque esos no los cubre ni el espíritu santo). Imaginad que tu jefe administrativo te dice que lo que hay es lo que es y que si quieres bien y si no a por pan duro, imaginad que tu delegado te mira regular por haber pedido algo que consideras tuyo, imaginad que el niñato te hace ver las cosas desde su punto de vista. Hay que estar agradecido, hay que saber valorar lo que tienes, has de saber que han confiado en ti. En eso estaba, en valorar lo positivo de que una empresa confíe en tus capacidades para que les gestiones una obra en el culo del mundo. Y cuando más convencido estaba de que había tenido hasta suerte escucho al jefe de grupo diciéndole al niñato que le van a pagar doscientos cincuenta euros mensuales en compensación por el gasto de gasoil. Imaginadlo ¿Vosotros cómo estaríais? Porque yo estoy QUEMAO.

martes, 19 de octubre de 2010

El síndrome del madridista

Suele ocurrir, y muy a menudo, que el éxito se sube a la cabeza. Les suele ocurrir a los aficionados del Real Madrid, mucho más a menudo aún, que la costumbre se convierte en soberbia y la soberbia en ceguera. "No hay peor ciego que el que no quiere ver", dijo un sabio. Es por eso que, cuando vienen buenas todo es alegría y alborozo, todo es humillación y egocentrismo, todo es blanco y el si llueve no es culpa de ellos. Pero cuando vienen malas todo es descrédito y malicia, todo es culpa del árbitro, siempre será mejor su pasado y, en las peores situaciones, "a mí no me gusta el fútbol". Al representante del éxito le cuesta un mundo mirar más hacia allá de su ombligo.

Algo parecido le está ocurriendo al presidente del gobierno. Más centrado en idealizarse que en gobernar, sigue observando, cada vez con mayor ceguera, la paja en el ojo ajeno antes que la viga en el propio. Cuánto más actúa políticamente como un madridista, más opciones de victoria le da a la oposición. Así es fácil, el PP ganará por inercia, no por méritos propios. Zapatero se está comportando como el aficionado soberbio que antes de un partido ya sabe que le marcará media docena de goles al equipo rival. A un equipo del que ni siquiera conoce su historia. "Estarán otros cuatro años en la oposición", dijo el sábado en león. Baja del burro, amigo, quizá si lo haces a tiempo no te dolerá tanto la caída.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Pregunta existencial

¿Cómo decirle a alguien que tiene los ojos cerrados que no está ciego si no que solamente tiene que abrir los párpados? ¿Cómo decirle a alguien que aprecias que se está equivocando sin hacerle daño? ¿Cómo advertir a alguien que está en lo más alto de sus emociones que la caída puede ser terrible? ¿Cómo hablar?

miércoles, 6 de octubre de 2010

A tomar por culo

Allí es donde estoy yo. A tomar por culo. A tomar por culo de mi casa, de mis ganas y de mis sueños. A sesenta kilómetros de mi casa y pensando en los sesenta de vuelta. A cuarenta minutos por la mañana y a rezar por la tarde. A madrugón a pelo, sin cinco minutos de cortesía ni salgo más tarde porque por un día no pasa nada. Muy lejos. Muy desanimado. Muy desactivado. Muy obligado por las putas circunstancias.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Sin salir de Peugeot

Llevaba tiempo postergando el momento de volver a comprarme un coche. Entre achuchones, fallos y averías he ido alargando la vida de mi 206 hasta que las necesidades me han dicho basta. No es el mejor momento porque en apenas una semana parto hacia Azuqueca de Henares para pasar dos años de penuria a setenta kilómetros de mi casa y los gastos se van a ver aumentados molestamente. Pero el motivo era más que evidente, un coche con trescientos mil kilómetros y un embrague para el arrastre no iba a tener muchos años más de vida. Urgía cambiarlo ahora que me voy a castigar el ánimo a golpe de kilómetros. Sin salir de la Peugeot y embargado hasta las cejas me he comprado un 407. Salía bien de precio y pago una financiación sin intereses. Eso sí, previa felación al banco. Antes tenía coche, pero ahora vuelvo a no tener nada mío. Esperaremos sentados a que acampe el temporal.

martes, 21 de septiembre de 2010

La huelga llega tarde

Llevamos más de tres años sufriendo la opresión de una crisis que nosotros no nos buscamos. Primero fueron los bancos, después las empresas y ahora es el gobierno quien nos ahoga. Mientras el ejecutivo estuvo de brazos cruzados viendo como el barco se iba a la deriva, los sindicatos le tocaron las palmas porque les interesaba bailar al son de quien sabía silenciarlos. Ahora, cuando ya hemos tocado el fondo y cuando las soluciones son más complicadas que los problemas, se proponen parar al país para hacer mucho ruido y, seguramente, cascar pocas nueces. La huelga es necesaria, sí, pero llega muy tarde.

martes, 14 de septiembre de 2010

Entre niños y expectativas

Llevo unos días viviendo entre niños y expectativas.

Los primeros me están dando todas las alegrías. Por un lado, mi niño Pablo que como el campeón del mundo al que está destinado a ser va creciendo a pasos agigantados, se va convirtiendo en una preciosidad y cada vez va aprendiendo más las costumbres y rebeldías de la vida. Un crack.

Por otro lado, mi sobrina Raquel. Esa luz de esperanza que esperábamos para el mes de octubre y que llegó por sorpresa en mitad del mes de agosto. Esta pequeñita peleona nos tiene a todos con el alma en pie. La pequeñita será gigante y los sustos se convertirán en anécdotas.

Luego andan, despacio y sin rumbo, las expectativas multivariables de cada año. Las de este otoño se viste de incertidumbre y esperanza. Ambas me las proporciona un puñetero trabajo a setenta kilómetros de mi casa y la espera interminable de una llamada del banco para decirme que me conceden el crédito para poder comprarme el coche.

En fin, que al final no habrá dinero, ni habrá coche. Habrá un trabajo que me amargue y cientos de madrugones que no sepa controlar.

Pero también habrá un hijo y una sobrina que vivirán de mis sonrisas. Menos mal que siempre hay algo por lo que tirar hacia adelante.

lunes, 9 de agosto de 2010

¿Qué hacer cuándo se odia a una persona?

No me gusta odiar. Es más, odio odiar y me molesta odiar odiar porque ya es odiar. Pero cuando no me dan otra opción que no sea el odio ¿Qué hacer? No sé si me servirá mi tan manida paciencia.