miércoles, 6 de octubre de 2010

A tomar por culo

Allí es donde estoy yo. A tomar por culo. A tomar por culo de mi casa, de mis ganas y de mis sueños. A sesenta kilómetros de mi casa y pensando en los sesenta de vuelta. A cuarenta minutos por la mañana y a rezar por la tarde. A madrugón a pelo, sin cinco minutos de cortesía ni salgo más tarde porque por un día no pasa nada. Muy lejos. Muy desanimado. Muy desactivado. Muy obligado por las putas circunstancias.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Sin salir de Peugeot

Llevaba tiempo postergando el momento de volver a comprarme un coche. Entre achuchones, fallos y averías he ido alargando la vida de mi 206 hasta que las necesidades me han dicho basta. No es el mejor momento porque en apenas una semana parto hacia Azuqueca de Henares para pasar dos años de penuria a setenta kilómetros de mi casa y los gastos se van a ver aumentados molestamente. Pero el motivo era más que evidente, un coche con trescientos mil kilómetros y un embrague para el arrastre no iba a tener muchos años más de vida. Urgía cambiarlo ahora que me voy a castigar el ánimo a golpe de kilómetros. Sin salir de la Peugeot y embargado hasta las cejas me he comprado un 407. Salía bien de precio y pago una financiación sin intereses. Eso sí, previa felación al banco. Antes tenía coche, pero ahora vuelvo a no tener nada mío. Esperaremos sentados a que acampe el temporal.

martes, 21 de septiembre de 2010

La huelga llega tarde

Llevamos más de tres años sufriendo la opresión de una crisis que nosotros no nos buscamos. Primero fueron los bancos, después las empresas y ahora es el gobierno quien nos ahoga. Mientras el ejecutivo estuvo de brazos cruzados viendo como el barco se iba a la deriva, los sindicatos le tocaron las palmas porque les interesaba bailar al son de quien sabía silenciarlos. Ahora, cuando ya hemos tocado el fondo y cuando las soluciones son más complicadas que los problemas, se proponen parar al país para hacer mucho ruido y, seguramente, cascar pocas nueces. La huelga es necesaria, sí, pero llega muy tarde.

martes, 14 de septiembre de 2010

Entre niños y expectativas

Llevo unos días viviendo entre niños y expectativas.

Los primeros me están dando todas las alegrías. Por un lado, mi niño Pablo que como el campeón del mundo al que está destinado a ser va creciendo a pasos agigantados, se va convirtiendo en una preciosidad y cada vez va aprendiendo más las costumbres y rebeldías de la vida. Un crack.

Por otro lado, mi sobrina Raquel. Esa luz de esperanza que esperábamos para el mes de octubre y que llegó por sorpresa en mitad del mes de agosto. Esta pequeñita peleona nos tiene a todos con el alma en pie. La pequeñita será gigante y los sustos se convertirán en anécdotas.

Luego andan, despacio y sin rumbo, las expectativas multivariables de cada año. Las de este otoño se viste de incertidumbre y esperanza. Ambas me las proporciona un puñetero trabajo a setenta kilómetros de mi casa y la espera interminable de una llamada del banco para decirme que me conceden el crédito para poder comprarme el coche.

En fin, que al final no habrá dinero, ni habrá coche. Habrá un trabajo que me amargue y cientos de madrugones que no sepa controlar.

Pero también habrá un hijo y una sobrina que vivirán de mis sonrisas. Menos mal que siempre hay algo por lo que tirar hacia adelante.

lunes, 9 de agosto de 2010

¿Qué hacer cuándo se odia a una persona?

No me gusta odiar. Es más, odio odiar y me molesta odiar odiar porque ya es odiar. Pero cuando no me dan otra opción que no sea el odio ¿Qué hacer? No sé si me servirá mi tan manida paciencia.

viernes, 30 de julio de 2010

Ahora me toca a mí superar el obstáculo

No hace mucho más de una semana publiqué mi último post en este blog. Fue el más corto de todos, no tenía muchas ganas de dar explicaciones y simplemente quise decir que hay que aprender a sortear los obstáculos que pone la vida porque si te dejas atrapar por ellos es posible que termines en el maldito pozo de la depresión.

No era por mí aquel día, si no por un ser cercano que está pasando unos momentos de angustia y al que quiero volver a transmitir mi ánimo.

Sí es por mí hoy. Cuando parece que la vida va medio rodada, y digo medio porque de la angustia económica nadie consigue sacarnos, aunque, como dicen los más castizos, podemos decir aquello de vamos tirando pa alante, siempre hay algún obstáculo que, por sorpresivo y traicionero, te cuesta mucho más sortear que los demás.

Será un obstáculo de varios meses, quizá hasta años, será un obstáculo de madrugones y llegadas a casa a las mil, será un obstáculo de cambio de centro de trabajo, será un obstáculo que me tiene que hacer más fuerte porque si me dejo cabrear dejaré de ser yo para volver a ser aquel tipo que un día se dejó llevar por el trabajo y casi destroza su vida personal.

Desconecto.

Y espero seguir desconectando.

miércoles, 14 de julio de 2010

El tío crack

Ahora sé lo que es eso de ser un padre tonto, de verlo todo bonito, de creer que mi niño es el más guapo y de soñar despierto con todo lo que le pueda dar. Ya he sido padre y esta felicidad no se puede comparar a ninguna otra. Este sentimiento no se puede expresar, se tiene que vivir ¿A qué es guapo Pablo? Es un crack.

lunes, 10 de mayo de 2010

Estacazos

Trabajas como un campeón, por no decir otra rima, para ganar tres duros desagradecidos, vives para ahorrar y mueres porque no eres capaz de guardar un solo euro, recibes tres llamadas telefónicas que te dicen que en un mes tendrás que acudir a tres bodas. Estacazo.

Te animas con las buenas nuevas, ideas un futuro con un nuevo miembro en la familia, te dejas regar por la ilusión, te acuerdas de tu niñez y no dejas de sonreir pensando en las cosas buenas que te pasarán junto a tu hijo, tu mujer se ve obligada a darse de baja y la seguridad social le paga poco más de la mitad de su sueldo. Estacazo.

Llegas un día cualquiera a comer a casa, te invade el hambre y la alegría por comer junto a tu esposa, abres el buzón y una carta remitida por hacienda te hace percibir que allí está el borrador de la declaración. Sabes que eres un currito, que no ganas mucho y que te retienen más de los que ellos te pueden quitar, no esperas pagar gran cosas, desdoblas el documento y mil quinientos euros. Estacazo.

Regresas al trabajo después de saborear un delicioso manjar cocinado por tu mujer, con la radio puesta y la cabeza en el partido del miércoles siguiente y cuando cambias de marcha el pedal del embrague hace "clonc" y se queda en el fondo. A duras penas, logras callejear y dejar el coche en lugar donde no moleste antes de calarse y poder llamar al seguro para que llame a la grúa para que lo lleve al taller. Estacazo.

Y no ha acabado el mes. Solamente deseo que llegue el mes que viene y nazca Pablo, ojalá venga con un pan bajo el brazo. Y si no viene el pan, da igual, después de tantos estacazos nos quedará al menos para un par de mendrugos.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La superficie social

La superficie social es el lugar donde se actua sin pensar, donde se piensa sin sentir, donde se siente sin dolor, donde se daña sin razón y donde se razona sin cordura. La superficie social es la coraza que se protege contra la verdad, que gusta disfrazar de mentira sus palabras, que gasta hechos sin resultado y que no sabe a ciencia cierta donde está el problema. En la superficie social viven los que ríen porque no tienen preocupaciones, los que no sabes lo que es la agonía del fin de mes, los que ejercitan el tiempo libre para caprichos cada vez más caros, los que aún creen en los Reyes Magos porque tienen todo lo que quieren.

Ahí, en plena superficie, viven políticos, nobles, banqueros y ricos despiadados. El resto, que rascamos la hipodermis para sacar la cabeza por el agujero de su superficie y descubrir como es su mundo, nos vemos, día a día, abocados al poder de sus pisotones. Volvemos abajo, a la oscuridad del agujero y a la lágrima justificada. Ellos no saben quienes somos y ni siquiera les importa.