jueves, 10 de marzo de 2022

Salamanca

Salamanca es la ciudad a la que siempre vuelvo para encontrar un pedazo de juventud y reencontrarme con dos amigos de verdad. Porque Salamanca es la ciudad de Marcos y Juanra, es una noche fría buscando un garito decente, una copa de balón a precio de oro y un pincho de carne a la parrilla en Van Dyck mientras las calles van bullendo de gente que busca, como yo, un lugar donde donde postrar su sonrisa.

Salamanca es majestuosidad revestida de piedra de Villamayor, es corte clásico y confección adusta, es un paseo por la calle Toro sorteando personas, es una bajada hacia el convento de San Esteban para dejar que el sol de la mañana te reciba de frente mientras observas la fachada plateresca y dejas que el pasado te engulla con cientos de leyendas forjadas en libros de estantería vieja y suelo de mármol.

Salamanca es un viaje en familia introduciendo elementos para que los más pequeños conozcan jugando y los mayores viajemos de nuevo recordando. Un helado de dos bolas, un astronauta imposible, cien conchas frente a la vista y una rana sobre una calavera cuyas ancas sólo pueden ver a la primera los que conocen el lugar y han machado sus pies sobre los adoquines de piedra. Salamanca es volver al huerto, buscar una penúltima foto y prometerse regresar más pronto que tarde porque allí te siguen esperando con los brazos abiertos y el alma encendida. Porque aquel fue nuestro primer viaje y jamás será el último.

martes, 1 de marzo de 2022

Megalomanía

No ha bastado con ser la generación mejor informada de la historia; un mundo globalizado donde, en primera línea, hay acceso a cualquier motivo, cualquier resolución, cualquier sueño e incluso cualquier miedo, porque ahí, en el miedo ajeno, se mueven con soltura los tipos que no han aprendido de historia y siguen creyendo que su megalomanía va dos pasos por delante de la evolución humana.

La megalomanía, como plan, es un paso de gigante hacia la involución, porque la guerra no trae más conquista que el dolor, el señalamiento y el retroceso. De nada ha servido haber sobrevivido al periodo de paz más largo de la historia, de nada han servido las lecciones de dolor impartidas en Palestina, Siria, Afganistán o Yugoslavia, de nada ha servido creerse el rey del mundo cuando las fronteras no son sino símbolos de una desfachatez que nos provoca irritación y lanzan reclamos de soberanía mal entendida. De nada sirve la historia si nos condenamos, una y otra vez, a repetirla.

lunes, 21 de febrero de 2022

Antonio Díaz Miguel

Pocos equipos nos han emocionado tanto como la selección española  de baloncesto que logró la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. En una época en las que las medallas se contaban con los dedos de una mano y casi siempre sobraban dedos, una plata era todo un hito.

Aquel tipo bajito, con gafas y con pinta de abuelo moderno, ya llevaba allí veinte años cuando nosotros lo descubrimos. Hubo una madrugada en la que jugamos como nunca y sí, por una vez, ganamos. Fue aquel partido en Los Ángeles contra Yugoslavia, un país que a los más pequeños nos sonaba por Delibasic, aquel tipo desgarbado al que nosotros recordábamos por anotar puntos como loco vistiendo la camiseta del Real Madrid antes de que Drazen Petrovic apareciese para bajarles todos los humos.

Aquel equipo, dirigido por el abuelete de las gafas, nos hizo perder el sueño en un agosto de 1984. La medalla de plata conseguida fue de tal calibre que tuvieron que pasar muchos años para que otra gran generación, la comandada por Gasol, Navarro y compañía, hiciese sombra histórica a aquel equipo de leyenda dirigido por Antonio Díaz Miguel.

lunes, 7 de febrero de 2022

Disciplina de partido

Una de las mayores falacias de la democracia es la de hacer creer que votamos a una lista cuando en realidad lo hacemos pura y llanamente por un partido. Viene esto a relucir porque cada vez que tomamos una papeleta y la metemos en el sobre, todos pensamos inmediatamente en el líder del partido cuando lo que estamos votando es a los representantes de nuestra provincia. Todo este cuento de purpurina tendría su final feliz si realmente cada diputado representase los intereses de su provincia, pues de esta manera se vería un debate enriquecido y con muchas zonas, solamente recordadas en tiempos de campaña, adquiriendo la importancia que merecen y les corresponde.

Podría darse caso, entonces, de que un diputado votase en conciencia rompiendo la disciplina de su partido por el simple hecho de que la ley que se vota interfiere en los beneficios de su provincia. Sería lógico e incluso productivo porque al fin y al cabo les votamos para que nos representen territorialmente. El problema es que la política se ha convertido en un juego de trileros en el que el no permanente impera siempre sobre el quizá. Y así, en grupo y sin fisuras, todos los diputados votan en bloque, más allá de sus conciencias, porque es lo que manda el partido y es lo que requiere la situación.

No me convence del todo la nueva Reforma Laboral y como tal me parece lícito que haya diputados que, en su conciencia, puedan votarla en contra, siendo de un color u otro, ojo, porque por el mismo motivo estoy seguro de que algunos en la bancada azul y verde preferían esta Reforma a una posterior pactada sin contar con la parte empresarial. El problema viene cuando engañas y mientes ante la luz y los taquígrafos. La disciplina de partido se cumple cuando hay un acuerdo tácito y tú, en mayor o menor medida, te muerdes los puños y aceptas a regañadientes. Hasta ahí todo podría ser normal, el problema es romper con todo por sorpresa y dejar a los tuyos y al gobierno en calzoncillos por un puñado de lentejas.

No sé que recorrido político tendrán Sergio Sayas y Carlos García Adanero. Si aceptan el cometido y dejan sus actas se verá cual es su ambición respecto a su supuesta mácula ideológica. Si se marchan como héroes verán su currículum limpio de manchas, ahora, si regresan y el color que los acoge es distinto al de UPN, serán muchos los que verán en ellos a los dos tipos que vendieron un país a los intereses partidistas de la oposición.

jueves, 27 de enero de 2022

La tía Santa

La tía Santa era la última superviviente de una estirpe de mujeres hechas a sí mismas y cinceladas por la vida a golpe de necesidad. Las hijas del tío Macano eran directas, crudas y, sobre todo, supervivientes. Mi abuela, la Manuela, era la menos afectiva y la más fuerte y quizá por ello todas las demás sentían una devoción especial por ella. Ninguna llegó a los ochenta años excepto ella, la tía Santa, quien con noventa y cinco y toda una vida carga a las espaldas, nos dejó con noventa y cinco y se llevó consigo un siglo en el que se vivió a mil por hora y se razonó a la velocidad de una tortuga.

Porque fue hija de una guerra y nieta de la necesidad. A menudo, recuerdo cuando mi abuela me contaba que había pasado el año del hambre. Aquello no fue sino la síntesis de una época en la que la postguerra se llevó tantas vidas como la guerra misma, víctimas del hambre, el frío y la venganza. Y allí, testigos de una época en la que las oportunidades volaban demasiado alto como para poder alcanzarlas, las hijas del tío Macano se hicieron mujeres, madres y ejemplos.

Para nosotros, la tía Santa será siempre un chascarrillo constante, la frase adecuada siempre por delante y un punto de admiración siempre presente. La tía Santa eran tardes sentados en un viejo sofá oliendo al picón del brasero y comiendo una galleta rizada, o noches al fresco en una silla de mimbre y madera recordando momentos bajo las estrellas. La tía Santa eran potes enormes el día de su cumpleaños y cientos de comidas tras las monterías en las que los toreros bajaban a la Pedrera para dar unos lances y después comerse las judías que les había preparado.

Porque la tía Santa era una cocinera excepcional, una persona extraordinaria y un ejemplo en casi todos los sentidos. Nunca podremos olvidar su característica voz de Navarra, su altruismo con cada miembro de la familia y su inquietud por seguir aprendiendo a pesar de que los años fuesen haciendo mella en su rostro. A los setenta aprendió a leer después de que los años, los tiempos y las obligaciones le hubiesen comido la vida y después de hacerse socia de la biblioteca se apuntó a tener su propio espacio en un programa de radio. Así se hizo mediática. El problema es que nadie puede vencerle al tiempo y superar el paso de la vejez. Pasó los noventa con soltura, pero poco a poco se fue apagando hasta que una última crisis de salud se la llevó por delante.

Uno aprende a querer a la gente que le saca una sonrisa y aprende a admirar a la gente que sabe sobrevivir a las dificultades. Recuerdo la mula en el corral, la lumbre en la chimenea, los dulces en la mesa y las palabras bajo la luz de la luna. Somos muchos los que la quisimos y la admiramos, por ello, como esas estrellas que se apagan y se llevan por delante una vida, dejará un vacío que jamás seremos capaces de llenar, porque siempre que pasemos por la calle Real miraremos hacia un lado para ver si la tía Santa sigue sentada al fresco.

martes, 28 de diciembre de 2021

Donde pone el ojo

Durante la convención del Partido Popular en la que quiso poner en solfa su estima y terminó a la sombra de una crecida Isabel Díaz Ayuso, Pablo Casado anotó su hattrick particular al elogiar, durante tres días consecutivos, a Sebastian Kurtz, Nicolas Sarkozy y Mario Vargas Llosa, quien se atrevió a asesorarnos en el voto, para que, durante los tres días posteriores uno fuese imputado por corrupción, otro condenado por malversación y el tercero apareciese como defraudador impío en los papeles de Pandora, algo que también le ocurrió a Guillermo Lasso días después de ser apoyado públicamente por nuestro líder de la oposición.

En su manera de hacernos creer en los ejemplos útiles, se preparó una ponencia mitinesca sobre las energías renovables y se sorprendió ¡oh! sorpresa, de que el gobierno defendiese la energía solar cuando todos debíamos saber que por la noche no hay sol y sigue habiendo necesidades energéticas.

Días después, de paseo por Granada, quiso ser grandilocuente y pasó a la Catedral para escuchar misa y así poder presumir de la grandiosidad del estado español con la mala suerte que se dio de cruces con una misa en honor a Franco y con una foto indeseada que le mostraba como un doliente más en memoria de quien dictó los designios de este enfermo país durante más de cuarenta años. Fue tan torpe y simple que ni supo evitarlo ni supo disculparlo, no fuese que sus socios preferidos le llamasen derechita cobarde.

En la lucha interna vivida en el seno del gobierno, apostó en principio contra quien creía más débil. Cuando comprobó que, pese a sus augurios, Yolanda Díaz avanzaba y ultimaba sus negociaciones en pos de eliminar los elementos más lesivos de la Reforma Laboral, comenzó a lanzar sus dardos contra Nadia Calviño, calificándola de bluff y de fracaso en términos europeístas, para que solamente tres días después del FMI la nombrase presidenta de su Comité Financiero.

Y es que mi tocayo tiene un tino que ya quisieran muchos tiradores profesionales; mira, se posiciona, apunta y donde pone el ojo, nunca pone la bala.

viernes, 17 de diciembre de 2021

Responsabilidad individual

Existe un punto de temeridad en el discurso, o en el silencio, de nuestros representantes. Por un lado, no dejan de promulgar la necesidad de ser libres y disfrutar las fiestas mientras que por otro, con el mazo escondido, nos hablan de precauciones y necesidades. Ante el desarrollo de la sexta ola, no toman medidas y nosotros, que si no nos ponen el cartel de prohibido, nos creemos que todo el monte es orégano, nos lanzamos a las calles para disfrutar sin pararnos a pensar que las consecuencias, de una u otra manera, pueden ser un tanto peligrosas.

Lo cierto es que, mientras que la presión hospitalaria no vaya en aumento, no van a tomar medidas, porque antes que a la crisis sanitaria le tienen mucho más miedo a la crisis económica y los mensajes de miedo no ayudan en este sentido. Y mientras no se tomen medidas vamos a seguir haciendo nuestras vidas por más que el virus circule, mute y nos siga contagiando. Por ello, ante la inacción gubernamental, sólo cabe una medida de reacción; la responsabilidad individual.

Y digo esto, claro está, con mis huevos gordos después de haber estado ayer de comida con los compañeros y después de estar planificando un fin de semana con actividades fuera de casa. Y es que mi responsabilidad, como todas, pasa por un dato que todo el mundo está obviando a la hora de hacer una análisis comparativo de estas pre navidades respecto a las del año pasado, y es que mientras que en diciembre de 2020 había la escalofriante cifra de cero personas vacunadas, este diciembre hay treinta y ocho millones. Una cifra que sí deberíamos tener en cuenta porque la gran mayoría de contagiados no está sufriendo las penurias y desgracias que sufrieron los contagiados de la primera ola.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Brillar por su ausencia

Era costumbre que, en la antigua Roma, los funerales se celebrasen con una serie de retratos realizados en cera, junto al féretro del fallecido, en representación de los antepasados del mismo. De este modo, cada fallecido llevaba en su pompa fúnebre un retrato de su padre, madre, esposa o hermanos en caso de haber fallecido uno de estos.

Ocurrió que, durante el funeral de la dama Junia, esposa de Tasio y hermana de Bruto, ninguno de los dos, en forma de imagen de cera, estuvo presente en los responsos en calidad de antepasado ilustre de la fallecida. Se dio el caso de que, al haber sido ambos, conspiradores principales del asesinato de Julio César, el senado les terminó nombrando traidores y les dio muerte sin honor. Por ello, la presencia de ambos no tenía sentido en un funeral de estado al ser considerados como traidores al imperio.

Como consecuencia de lo acaecido en el funeral de Junia, el poeta Tácito, en sus anales, escribió el siguiente verso: "Delante de la urna fúnebre llevaba a sus antepasados, entre todos los héroes que, presentes a nuestros ojos, provocaban el dolor y el reconocimiento, Bruto y Tasio brillaban por su ausencia".

De esta forma, Tácito resaltó la importancia de la ausencia de los dos familiares de Junia por delante de la presencia de todos los demás. Su ausencia brilló por encima de las presencias, una ausencia que recorrió Roma de boca en boca y el mundo pudo terminar rememorando gracias a los poemas de los cronistas.

Así, cada vez que alguien no está en el lugar en el que se le espera o donde sí debería estar por obligación moral o por ser personaje ilustre en la escena, su ausencia, al ser mucho más destacable que la presencia del resto de asistentes, resulta brillante. Es decir, brilla por su ausencia.

martes, 30 de noviembre de 2021

El germen

La Real Academia Española de la Lengua, en su diccionario, cabecera para cada una de las palabras indefinidas que rondan en mi cabeza, ofrece, para germen, cuatro definiciones que bien podríamos emplear para el desarrollo, fundamentalización e inclusión de la ideología ultraderechista que está salpicando nuestras conciencias y manchando de lodo la política de nuestro país.


1. Esbozo que da principio de desarrollo a un ser vivo.

Cuando Podemos irrumpió de la nada, sin altavoz mediático ni aviso previo, la maquinaria necesitó un contrapeso que hiciese subir la balanza del lado derecho y en esas apoyaron la iniciativa impulsada por un grupo de ideólogos y encabezada por Albert Rivera. Cuando comprobaron que la apuesta era más un farol que una mano ganadora, necesitaron revivir viejas rencillas y dieron foco a un partido que, hasta entonces estaba totalmente desaparecido. Las redes se llenaban de memes burlándose de la poca incidencia de Vox en las anteriores elecciones y entonces se viralizó un vídeo de Santiago Abascal en caballo amenazando con reconquistar Andalucía ¿Reconquistar para quién? Lo que necesitaban reconquistar era el voto ideológico y por ello movieron el árbol para ver cuántas peras caían. Y de ahí surgió el germen. Aquel esbozo dio principio de desarrollo a su ser vivo cuyos tentáculos buscaban presa y cuyo hambre no iba a esconder remilgos.


2. Parte de la semilla de que se forma la planta.

Una vez plantada la semilla solamente había que esperar a que se formasen las primeras raíces. El discurso directo, populista y sin ambages funcionó y la ultraderecha entró como un cohete en el parlamento andaluz. Lo que ocurrió entonces fue una reacción inversamente proporcional a lo ocurrido con el auge de Podemos. Si cuando Podemos entró en las instituciones todos los medios se apresuraron a hablarnos de Venezuela, de las becas de Errejón y de las fanfarrias de Monedero, esos mismos medios callaron y se mostraron cómplices ante los mensajes de odio, de repente, las propuestas indecorosas de Vox no molestaban como si lo hacían las propuestas sociales de la nueva izquierda. Algo empezaba a germinar de manera peligrosa.


3. Primer tallo que brota de una planta.

Brotado el tallo, cualquier intento de cercenarlo suena más a planticidio que al mero trabajo de extirpar arbustos invasores. La democracia, como la mujer del César, no sólo debe ser honesta sino también parecerlo. Tocaba, pues, luchar con la palabra contra su odio. El problema es que fueron ellos los que se adueñaron del altavoz mediático y fuimos nostros los que fuimos viendo como crecían hasta alcanzar una altura considerable. Les daban foco, cámaras y acción. Entrevistas, minutos de variedades y horas de tertulia, y en casi ningún caso salían mal parados. Y una vez allí, floreciendo en el jardín de nuestra democracia, no iban a desaprovechar la oportunidad de establecerse como la auténtica especie dominante.


4. Microorganismo patógeno.

Hecho el daño, ya sólo faltaba propagar la enfermedad. No sólo entraron en nuestras casas y en nuestras tertulias, sino que entraron en las instituciones. Primero en el Parlamento, por la vía legal del voto, algo que hay que aceptar, y luego en los tribunales, por la vía del conchabeo. De todos es sabido que el sistema judicial español, a la hora de optar a plaza, no favorece tanto la meritocracia como la dinerocracia. Es decir, alguien de un estatus social más acomodado, tendrá siempre más opciones que alguien que no se puede permitir estar opositando hasta una avanzada edad y, si lo puede hacer, tiene que compaginar los estudios con un trabajo con la situación de desventaja en que ello le sitúa. Así pues, llenos los tribunales de jueces adeptos a la causa, tan sólo había que tirar bombas para hacer que explotasen. Si les molestan las encuestas de Tezanos, siempre habrá un juez amigo que lleve a trámite su denuncia por malversación. Si creemos que el necesario Estado de Alarma era inconstitucional, siempre habrá un amigo que me apoye en la denuncia. Si nos molestan las pintas de un perroflauta en el Congreso, vamos a tirar por tierra su carrera política. Y así, con las instituciones contagiadas por el peor virus de la historia moderna, tan sólo queda contagiar a la población para que su enfermedad sea nuestra tortura definitiva.


5. Principio u origen de una cosa material o moral.

Suele suceder que, cuando tu rival en el espectro ideológico, siente tus fauces acosando sobre sus resultados, su mutación, en lugar de conducir a la moderación, se encamine hacia una radicalización muy similar. Por ello, el Partido Popular, en lugar de desmarcarse del discurso ultraderechista, lo ha abrazado y, en algunas ocasiones, lo ha adoptado como suyo. La verdad, no vamos a mentirnos, es que los ultraderechistas estaban antes allí, lo que pasa es que el partido tenía fuerzas lo suficientemente moderadas como para saber callarles. Ahora, con el germen esparcido por toda la sociedad, ni unos callan ni los otros quieren que callen. Por ello, acuden a misas en homenaje a dictadores, liquidan los servicios públicos y atacan los principios de la democracia sin ponerse colorados y sin un ápice de arrepentimiento, porque saben que si moderan el discurso los votos cambian del azul al verde y que más vale una buena confrontación, aunque sea estúpida, que un buen entendimiento. Y es que unos, ya contagiados por los otros, han comprado no sólo el discurso sino las formas. Al enemigo ni agua, predican, y al ciudadano migajas. Bastante tonto es el populacho ya para saber comprar su ignorancia y bastante listos son los medios de comunicación para saberla vender en frasquitos de cristal.