miércoles, 26 de marzo de 2025

7291

Las lágrimas de mi mujer al llegar a casa cada mañana después de una noche de infierno acumulando cadáveres en la morgue sin que un alma se apiadara de aquellos ancianos que morían sin un mínimo de atención médica quedarán siempre grabadas en mi memoria igual que quedarán grabadas en su currículum la agonía de aquellos 7.291 ancianos que murieron sin asistencia médica, señora presidenta.

Seguimos con las mismas mierdas, sí, y no las vamos a olvidar. Y no, no se iban a morir igual.

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