A mi querido compañero de trabajo, le gusta llamar al jefe, el Inca, porque, según él, es inca-paz de hacer nada. Lo que sí le gusta, como a todos es hacer de jefe. O sea, tocar los huevos, meter marrones a mansalva y ponerse las medallitas. Salgo ahora de su despacho y no salgo de mi asombro; la empresa está en las últimas, apenas hay trabajo, estamos esperando a que nos echen de mala manera y, lo que es peor, aún no sabemos cuando y cuanto vamos a cobrar, y dice el tío que nos ve poco implicados.Ayer hice una entrevista de trabajo que parece interesante con mi ex jefe, el mismo que se fue de aquí por no aguantar a aquel. Sé que es una bajada de pantalones, que pierdo dinero, pero que gano en salud. Quedó en llamarme hoy a lo largo del día para confirmarme los detalles del acuerdo. Son las diez y el teléfono que no suena, y yo desesperado por irme de aquí.
2 comentarios:
Pendientes estamos todos de tu telefono, que suene pronto y confirmen y asi quitarte de marrones, de gente pringá como ese, como quiere que alguien se implique con la empresa en esas condiciones, y la empresa se implicará con vosotros?? venga hombre!!! hay cosas que nunca podré comprender y a este tipo de gente, menos aún.
Bss
Por fin sonó nenín, y todo ha quedao confirmado, que guay, que contentos!!! le van a dar por culo al inca y a su p... madre (con perdón).
Eres el mejor, no dudaba que te kieren en todas las empresas pq eres el number guan.
Besotes
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